Que hacer con las pilas y baterías agotadas?, 3º Parte.
De acuerdo al informe elaborado por el Centro Regional del Convenio de Basilea para América Latina y el Caribe, sede Uruguay[1], el consumo medio anual de pilas domiciliarias en la región está entorno a 10 unidades por habitante, aunque esta cifra puede ser ligeramente menor en países desarrollados.
.En la última década se ha venido observando un incremento del consumo de pilas Ni-Cd (Níquel - Cadmio) y pilas alcalinas, en detrimento de las pilas comunes. Asimismo, en los últimos años se ha estado reemplazando las baterías Ni-Cd, por baterías secundarias de Ni-MH (Níquel - Hidruro Metálico) y de Ión-Litio. En países desarrollados también ha habido un retroceso en el uso de pilas de óxido mercúrico, fundamentalmente como consecuencia de regulaciones dirigidas a controlar la liberación de mercurio en el ambiente. Con este objetivo se limita también el contenido de mercurio en pilas alcalinas, tendiendo a las pilas “libres de mercurio”.
.Básicamente, las estrategias de gestión que se están implementando en el mundo son:
.· Normativas que regulan los contenidos máximos o prohíben el uso como componente o aditivo de sustancias peligrosas. Esta es una estrategia que se ha comenzado a aplicar a nivel nacional, con la sanción de la Ley Nacional Nº 26.184 que prohíbe en todo el territorio de la Nación la fabricación, ensamblado e importación de pilas y baterías primarias con las características que se establecen en dicha norma, como así también su comercialización.
.· Concientización de los consumidores, para reducir el uso de pilas más peligrosas y minimizar sus riesgos. Fomentar el uso de pilas recargables, de bajo contenido en mercurio (catalogadas como “libre de mercurio”), reducir el consumo de pilas y baterías mediante el uso de equipamiento eléctrico conectado a red, evitar arrojar estos residuos a cloacas o cauces de agua, no quemarlas ni arrojarlas en basurales a cielo abierto.
.· Programa de manejo de pilas y baterías usadas (recolección, tratamiento y disposición final) separando las pilas del resto de los residuos domiciliarios.
.ALTERNATIVAS TECNOLÓGICAS DISPONIBLES PARA EL TRATAMIENTO Y/O DISPOSICIÓN FINAL DE RESIDUOS DE PILAS Y BATERÍAS PORTÁTILES
.Existen actualmente diferentes alternativas tecnológicas disponibles, que deberían tenerse en cuenta a la hora de definir cual sería el mejor tratamiento y/o disposición final para los residuos de pilas y baterías, en función de sus características.
.1. Disposición final en relleno de seguridad: es la más cercana a las posibilidades actuales en la República Argentina, principalmente debido a la falta de alternativas.
.2. Reciclado de componentes: existen a escala mundial tecnologías para todo tipo de pilas y baterías (secundarias y primarias).
.El Centro Coordinador Regional del Convenio de Basilea para América Latina y Caribe[2], con sede Uruguay, destaca la existencia básicamente de dos tipos de tecnologías para la recuperación de metales: (a) método hidrometalúrgico y (b) pirometalúrgico (o combinación de ambas). Los procesos utilizados hoy en día requieren de una etapa previa de separación, dado que no existe un método universal para todo tipo de pilas.
.El método hidrometalúrgico consiste en la disolución parcial o total de metales en agua con ácidos o bases fuertes y extracción selectiva de metales para uso como materia prima en la industria metalúrgica. El proceso cuenta con sistemas de colecta, tratamiento o recuperación del mercurio que se volatiliza durante las distintas etapas. Las etapas son: molienda (trituración de la masa de pilas previa selección y limpieza), separación (tamizado que separa el polvo fino, separación magnética de materiales ferromagnéticos como la carcaza de hierro y de no ferromagnéticos como las piezas de zinc y separación neumática del papel y plástico), lixiviación (separación de los metales en la fracción de polvos finos, mediante tratamiento ácido y posterior neutralización para separar sales metálicas) y cementación (formación de amalgama de cadmio y mercurio con Zinc).
.El método pirometalúrgico involucra la transformación y separación de componentes a partir de tratamiento térmico del residuo en medio reductor (combustión con coque) y separación de los metales volátiles.
.La destilación es otro proceso que también puede ser utilizado para la recuperación de metales tales como el mercurio provenientes de las pilas botón, donde inicialmente las pilas son trituradas a una granulometría adecuada mediante un aparato de trituración, y luego sometidas al tratamiento térmico, permitiendo condensar el mercurio en un recipiente herméticamente cerrado saturado de agua.
.3. Tecnologías para la inmovilización de los constituyentes peligrosos: cuando la tecnología para el reciclado de componentes no está disponible o involucra costos muy elevados, se puede utilizar también procesos físico-químicos para disminuir significativamente la movilidad de los metales pesados. La vitrificación, cementación y ceramización, son otras de las tecnologías disponibles a nivel mundial, las cuales presentan diversas variantes técnicas, tales como la estabilización por agregado de agentes químicos que forman compuestos insolubles con los metales, confinamiento en envases herméticos, encapsulamiento con cemento, vitrificación a altas temperaturas, entre otras.
.Cuando se utiliza encapsulamiento con cemento, es recomendable colocar las pilas en un envase hermético con agregado de un reactivo básico para neutralizar los productos de alteración ácidos, de forma de preservar la estructura frente a ataques químicos.
.Estas tecnologías pueden ser utilizadas para el tratamiento de residuos de pilas y baterías, siempre y cuando los materiales resultantes cuenten con una disposición final adecuada.
.Al respecto, el organismo certificador de pilas y baterías portátiles, INSTITUTO DE TECNOLOGÍA INDUSTRIAL (INTI)[3], no recomienda la práctica de confinar pilas y baterías agotadas en elementos constructivos ya que, aún cuando se utilicen productos químicos para “inmovilizarlas”, los procesos químicos pueden continuar y fisurar tales elementos. Asimismo, estos últimos pueden fisurarse durante un accidente, por ejemplo, dejando al descubierto el contenido peligroso. Un antecedente conocido es el de los caños de cemento conteniendo pilas usadas, que estallaron en un gimnasio en Mendoza (La Nación 02/11/2001)[4]. Los mismos contenían botellas de P.E.T. rellenas de pilas, que se fisuraron y se produjo lixiviado de los líquidos interiores. .
.4. Exportación: opción para el tratamiento, disposición final y/o reciclado en países que dispongan de tecnologías no existentes en Argentina. Es de aplicación el Convenio de Basilea que regula estrictamente el movimiento transfronterizos de los residuos peligrosos, al mismo tiempo que establece obligaciones que aseguren el control de los mismos, y en especial de su disposición.
.El EBRA (European Battery Recycling Association)[5] es una asociación fundada en 1998, para promover el desarrollo de la recolección, tratamiento, clasificación y reciclado de pilas y baterías agotadas. Muchos de sus miembros, son empresas recicladoras de pilas y baterías, localizadas en diferentes países de la Unión Europea.
.5. Incineración: la incineración destruye el material y lo convierte en ceniza inerte. Los constituyentes más volátiles como el cadmio, mercurio y zinc, se incorporan a los gases en forma de partículas finas. La proporción de estos contaminantes descargados al ambiente depende de la eficiencia de operación del equipo y del sistema de tratamiento de gases. El manejo de los residuos de combustión, donde algunos de los metales pueden haberse convertido en compuestos móviles como cloruros, representa un riesgo adicional en este proceso. Por este motivo, este tipo de tecnología implicaría una solución problemática, sujeta a varios condicionantes difíciles de identificar y controlar (tipo de pila, adecuado sistema de lavado de humos, destino apropiado de las cenizas, etc.).
.CONCLUSIONES
.En virtud de lo expuesto precedentemente surgen las siguientes consideraciones y conclusiones:
.1. La correcta gestión ambiental de los residuos de pilas y baterías deberá realizarse teniendo en cuenta los siguientes objetivos, de acuerdo con los principios de quien contamina paga y de responsabilidad extendida del productor:
.· Prevenir la generación de residuos de pilas y baterías, facilitar su recolección selectiva y su correcto tratamiento y reciclado, con la finalidad de reducir al mínimo su peligrosidad y de evitar la eliminación de las pilas y baterías agotadas en el flujo de residuos urbanos no seleccionados.
.2. Respecto de las alternativas tecnológicas para el tratamiento y/o disposición final de los residuos de pilas y baterías portátiles se destaca lo siguiente:
.· La disposición final en relleno de seguridad y la exportación son consideradas al momento por la DIRECCIÓN DE RESIDUOS PELIGROSOS como las alternativas legales y posibles en nuestro país para los residuos de pilas y baterías agotadas.
.· Los residuos de pilas y baterías certificadas generadas a nivel domiciliario, podrían ser dispuestas junto a los residuos sólidos urbanos, siempre y cuando se cuente con un relleno sanitario para su disposición final.
.· No se recomienda la cementación como tecnología para la inmovilización de los constituyentes peligrosos, cuyos materiales resultantes pueden sufrir alteraciones que sean un riesgo para la salud y el ambiente.
.· No se recomienda la incineración como una alternativa tecnológica adecuada para el tratamiento de cualquier tipo de residuos de pilas y baterías, por los riesgos potenciales a la salud y al ambiente que este tipo de tecnología genera. Fuente: Secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación.
[1] Guía para la Gestión Integral de Residuos Peligrosos. Fichas Técnicas Tomo II. Centro Coordinador del Convenio de Basilea para América Latina y el Caribe. Montevideo, Uruguay.
